Dicen que una imagen vale más que mil palabras… ¿cuántas valdrán un vídeo?
Aquí dejo uno editado por Pablo con vídeos y fotografías realizadas por mí misma.
Dicen que una imagen vale más que mil palabras… ¿cuántas valdrán un vídeo?
Aquí dejo uno editado por Pablo con vídeos y fotografías realizadas por mí misma.
Publicado en Internet y Aprendizaje
Hoy día 9 de octubre fue el día seleccionado para comenzar la temporada oficial de rutas del Club Ciclista en Femenino Granada del que formo parte y del que soy la “Vice”. Todas teníamos mucha ilusión y muchas expectativas puestas en este día. Nuestra “Secre” Aly, como siempre, se ha currado mucho la organización del evento en facebook y todas las que comenzamos esta andadura allá por el mes de febrero del presente año teníamos muchas ganas de que se unieran a nuestro grupo (“las antiguas”) gente nueva con ganas e ilusión por el proyecto. Anachil fue la encargada de elegir la ruta y guiarnos a las 35 personas que puntualmente nos concentramos en el punto de salida. Yo no podía dar crédito a lo que veían mis ojos: 25 mujeres juntas para salir en bici. Eso no es fácil de ver. Y nuestros chicos, fieles acompañantes, han demostrado una vez más que son los mejores acompañantes de estas chicas valientes que deciden cada domingo dedicarse una mañana a ellas mismas, a disfrutar haciendo lo que más nos gusta, montarnos en nuestras bicis de montaña y pedalear.
La ruta elegida era sencilla, el nivel técnico bajo y la exigencia física suave, 40 km para ir conociéndonos y pedalear a un ritmo suave. Nada nos hacía presagiar lo que fue sucediendo a continuación, una serie de accidentillos varios que han hecho de que la ruta se denomine “Ruta de los pinchazos”.
Quizás por ser poco exigente iba más relajada, hablando más de lo habitual, lo que no me hizo ver a tiempo una rama gruesa cruzada en el camino. Intenté esquivarla pero no pude así que se coló en mi cambio trasero haciendo saltar por los aires la patilla del cambio. Al momento pensé “uff mi Cube, nuevecita, el cambio hecho pedazos, la pasta que me va a costar”. Pero por fortuna ni a mí me pasó absolutamente nada y al cambio solo hay que cambiarle una piececita de nada, una bagatela vamos. Menos mal.
Yo pensé que me tocaba dar por finalizada la ruta y arrastrar la bici el camino de vuelta pero me equivocaba. Los chicos desplegaron todo su ingenio mecánico y ahí que me apañaron con un tronchacadenas la solución perfecta: haría todo el camino restante a piñón fijo.
Cuando pasan estas cosas siempre pienso lo mismo: tengo que aprender a hacer estas cosas. En el Club organizaremos algún taller de reparaciones básicas y espero contar con la ayuda de estos mecánicos improvisados que siempre nos sacan las castañas del fuego.
La ruta transcurrió con un pinchazo tras otro así que una vez en el pueblo de destino decidimos probar a cambiar la suerte con un desayuno en el bar del pueblo. A estas alturas yo pensé “seguro que me atraganto con un churro o me da una indigestión”. Pero no. Aprovechamos el desayuno para hacer un intercambio de información referente al club, la organización y cuestiones varias a las chicas que nos conocían por primera vez. Todo fue bien.
La vuelta siguió con la misma tónica, más pinchazos y como fin de fiesta una caída doble de dos de las chicas…
A pesar de ser la ruta más accidentada de todas en las que he participado tengo que decir que me lo he pasado muy bien. Ver que el esfuerzo por fomentar este deporte entre las mujeres en nuestra provincia va dando sus frutos es una recompensa tan maravillosa que no hay pinchazo, rotura de cambio ni caída que ensombrezca la sensación.
Me despido de esta ruta “gafe” agradeciéndoles a mis compis y amigas del Club que hemos estado hoy (“las antiguas”) su entrega y compromiso con la causa y a las nuevas incorporaciones la paciencia por haber aguantado hasta el final una ruta extraña y deseando que se enganchen a este apasionante deporte y volver a verlas una vez más en nuestra cita dominguera.
Publicado en Deporte, Mujeres, Naturaleza, Psicología, Salud
Etiquetado club ciclista femenino, Granada, mountan bike, mujeres
Hoy hace 80 años que nació Joaquín del Pino Aragón, hoy sería su cumpleaños si estuviera entre nosotros. Nació en una época complicada en nuestro país y siendo de una familia humilde trabajó muy duro hasta convertirse en uno de los empresarios más queridos y respetados de su tierra gaditana. Me gusta pensar que he heredado de él parte de ese espíritu luchador, innovador y de fuerte personalidad que le caracterizaba. Querido hasta el extremo por su familia y amigos era para mí más que un abuelo, más que un padre. Sin él no sería lo que soy. Hoy no dejo de acordarme de él. Es su cumpleaños y no puedo felicitarlo pero necesito descargar en algún lugar este sentimiento de añoranza que me embarga cada 6 de octubre desde hace 8 años.
Abuelo, donde quieras que estés FELIZ CUMPLEAÑOS, te quiero
Publicado en Familia, Filosofía de vida
Ayer tuve la primera reunión del curso escolar. El objetivo fundamental era según el director conocer al equipo directivo y docente que este año estaría encargado del alumnado de los diferentes ciclos. Mi hija está en 2º de primaria y por suerte continuamos con su seño Elena. Ayer por primera vez conocí y escuché a los otros maestros/as “especialistas”, es decir, los maestros/as de educación física, música e inglés. Mi sorpresa fue mayúscula con el discurso de dos de estas personas, en concreto con las asignaturas de educación física y la de inglés. Yo como madre, y en este caso como deportista y también conocedora del idioma inglés, no espero que mi hija salga de este curso hecha una deportista o bilingue pero si espero cuanto menos que mi hija no “odie” estas asignaturas. Es decir, en el tema de fomentar los hábitos saludables (entre ellos la actividad física) la escuela juega un papel importante pero la familia lo juega más aún si cabe. Y de eso, nuestra familia entiende.
Pero la impresión me la llevé al escuchar el discurso de la maestra de inglés que iba pasándose aula por aula para explicar su metodología. Abrió el discurso con esta frase “este año hemos cambiado el método pero la metodología es la misma”. Ahí intuí que el resto del discurso no iba a mejorar. Y efectivamente, a continuación las palabras más mencionadas fueron “exámenes” “calificaciones” “tareas” “reñir al alumnado si no ha hecho las tareas”. Los alumnos tienen 7 años!!.
Todos/as hemos tenidos maestros/as que están lejos de utilizar métodos constructivistas y al final hemos sobrevivido. Pero aprender un idioma es algo apasionante y debería ser divertido y natural. No soy experta en la enseñanza de idiomas pero intuyo que, como en cualquier campo, se empieza con una buena predisposición hacia la asignatura. No ayuda a una niña el hecho de generarle angustia y ansiedad hacia el idioma si está más preocupada en aprobar exámenes. Lo curioso es que a mi hija se le da muy bien el inglés, tiene buena pronunciación y realiza todos los deberes y “aprueba” siempre los exámenes. Sin embargo, hoy nos ha contado que su seño de inglés le ha arrancado las páginas de la libreta que tenía hechas porque había empezado a utilizar el cuaderno por la parte de atrás. Nos lo ha contado llorando porque para ella ese gesto es síntoma de que ha hecho algo mal, hecho que ha reforzado con el gesto brusco de arrancar las páginas. Le ha dicho que lo tiene que repetir todo. Tanto su padre como yo le hemos explicado que no hay nada malo en equivocarse y que al empezar de nuevo tenemos la oportunidad de hacer las cosas mejor. Pero no me quito de la cabeza la idea de lo absurdo de determinadas rigideces mentales ¿qué mas da por el lado por el que se empiece una libreta? He aprovechado la oportunidad para sentarme con ella e inventarme ejercicios para aprender los días de la semana después de haber rehecho con ella las páginas arrancadas. Porque de otra cosa no sabré, pero motivar a mi hija hacia el aprendizaje SIEMPRE.
Publicado en Educación
Etiquetado enseñanza idiomas, escuela, metodología tradicional, motivación