No pocas veces me he encontrado en el debate sobre qué contenidos (académicos) pueden enseñarse a distancia, a través de entornos virtuales de aprendizaje.
La mayoría de personas con las que me he encontrado en esta situación defiende que los contenidos más apropiados son aquellos basados en conceptos, es decir, defienden que es más fácil aprender conceptos por Internet que habilidades y actitudes.
Estas personas, también en su mayoría, son docentes que ven imposible o poco factible que una persona adulta aprenda habilidades o cambie sus actitudes mediante la enseñanza no presencial. Argumentan que para aprender habilidades, o más aún promover el cambio de actitudes, hace falta el cara a cara.
Y yo opino que no sólo es factible aprender habilidades y actitudes sin el cara a cara sino que la enseñanza mediante o a través de Internet desarrolla fundamentalmente habilidades y por su puesto actitudes. Además, tenemos múltiples ejemplos de ello en el día a día.
Ya sea mediante una aproximación del proceso enseñanza-aprendizaje a través del concepto de e-learning o mediante una aproximación a través de los PLE, las personas mostramos una predisposición positiva a desarrollar nuestras habilidades y actitudes siempre y cuando, en el caso del e-learning, nos guíen bien para ello o nosotros mismos sepamos sacarle el máximo partido a las herramientas y a nuestros PLEs.
Y ahí está el quid de la cuestión en mi opinión. El rol del docente (en el caso del e-learning) es fundamental ya que si pretende desarrollar habilidades y actitudes tendrá que ser un facilitador de las mismas y propiciar los espacios adecuados para ello y hoy día precisamente no andamos escasos de espacios sociales (o comunidades) en Internet. ¿O es que en la formación presencial el sólo hecho de tener al docente delante en carne y hueso ya es garantía de que su presencia va a promover el cambio de actitudes?
Este es un tema que suscita muchas opiniones desde diferentes puntos de vista. Quizás sea factible enseñar-aprender TODO por Internet. Otros dirán que MUY POCO o POCO. Todavía quedan algunas personas que dirán que NADA. Pero yo digo que si en años pasados el Ministerio de Educación y Ciencia autorizaba centros para impartir cursos de TAXIDERMIA a distancia (como se puede ver en la imagen de este post) ¿qué no se podrá intentar enseñar hoy en el estado tecnológico en el que nos encontramos actualmente? Se admiten opiniones…
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