Es increíble pero acabo de ser consciente de que la mayor parte de mis vacaciones han transcurrido sin música y acabo de reflexionar sobre ello y he caído en la cuenta del porqué. Hoy día, la tecnología ha hecho que vinculemos la música al ordenador. Está claro que para algunas personas esto no es así. Nosotros mismos somos de los que cuando compramos música lo hacemos en formato vinilo para disfrutar del sonido y en veladas relajadas en casa. Pero aún así, el mayor porcentaje de música que escuchan nuestros oídos proviene de formato Web (youtube, spotify, descargas de itunes, etc.). En mi caso concreto, me gusta escuchar música mientras trabajo realizando tareas mecánicas con el ordenador. Otra forma habitual de escuchar música es cuando viajamos en coche, por lo que ésta nos ha acompañado en los más de 2500 km en coche que nos hemos marcado este veranito recorriendo el país de sur a norte (Cádiz-Huesca-Granada-Cádiz-Granada).
En la música encuentro la fuerza para volver a la rutina laboral abandonada en las vacaciones. Como siempre, la música me salva.

