Mi primer Ultra Trail: las 2 Caras del Aneto

El pasado mes de julio hice mi primer Ultra Trail, las  “2 CARAS DEL ANETO”.   Es un trail de alta montaña de 67 kilómetros y 3.870 metros de desnivel positivo acumulado. Otra característica que hicieron que este trail fuera especialmente duro para mí fue el hecho de que era en autosuficiencia, es decir, sin avituallamientos, teníamos que cargar durante todo el trail con una mochila con el alimento y bebida necesaria más todo el material exigido por la organización.

Este trail recorre los caminos que rodean la cumbre del Aneto y al macizo de la Maladeta por las zonas más transitables, es la travesía natural que recorre los senderos de montaña y parte del GR11 a su paso por el Parque Natural Posets-Maladeta. Con un recorrido, en forma de Y, es muy variado, con el 50% por encima de los 2.000 metros de altura y sus puntos culminantes son en el collado de Ballibierna de 2.728 metros y el Puerto de la Picada de 2.477 metros. Pasa por tres valles del Pirineo Central: Benasque, Ballibierna y Llosas.

Mi participación fue en equipo mixto con Pablo y ambos entramos a meta juntos en una 5ª posición con un tiempo de 14h:51min, un tiempo que sobrepasó mis expectativas puesto que era mi primer ultratrail y ni siquiera sabía si sería capaz de terminarlo.

He aprendido mucho de esta experiencia que resumo en esta frase: “mucho andar para arriba y mucho correr hacia abajo”. El momento crítico de este trail se presenta cuando llegas al collado de Ballibierna tras haber realizado una de las dos subidas potentes del trail y miras el reloj y ves que llevas 32 km, tienes las piernas petadas, has comido muy poco (no me entraba casi nada sólido, a excepción de gominolas) y piensas “aún me quedan otros 30 y pico”. En este punto muchos participantes abandonaron. Realmente a mí esa idea no me pasó por la mente en ningún momento.

Tras parar unos minutos para arreglarme un poco los pies (tenía una pompa en un dedo) enfilamos lo que sería la siguiente super subida, la del Puerto de la Picada. Esta para mí fue más dura si cabe por los kilómetros acumulados. Pero poco a poco, a mi ritmo fuimos llegando en lo que para mí fue una subida interminable… Una vez arriba, con vistas espectaculares nos pusimos los cortavientos y el frontal pues estaba anocheciendo, hacía bastante viento y lloviznaba. Enfilamos la bajada a todo tren, recortando y a un ritmo bastante rápido. La vuelta hacia Benasque se nos hizo muy llevadera. Cuando llevábamos 50km sentí realmente que iba a ser finisher, no pude reprimir 2 lágrimillas de emoción,mezclada con el cansancio y con las vistas espectaculares de la naturaleza a nuestro alrededor.

El últrimo tramo hacia Benasque, se me hizo especialmente duro, noche cerrada y ya sí notaba el cansancio, además de la molestia en el pie, pero la sensación de finalizar con un tiempo por debajo de las 15 horas me llenaba de energía. Así, con unos compis de aventuras improvisados que nos encontramos en los últimos 12 km aprox. entramos en Benasque y cruzamos la línea de meta de la mano y con una sonrisa de oreja a oreja.

¿Dónde está tu fortaleza? Vs ¿Dónde está tu límite?

La frase “¿Dónde está el límite?” se ha popularizado últimamente en el ámbito deportivo, gracias entre otras cosas al poder mediático de Josef Ajram y su libro con el mismo nombre. En el mundo del deporte, las personas buscamos cada vez más aumentar nuestras capacidades, rendir más. Pero, ¿por qué? Supongo que es natural en el ser humano, de naturaleza exploradora, ampliar los límites de su mundo, tanto el externo como el interno. Cuando nos enfrentamos a nuevos retos y salimos airosos seguimos sin saber donde está nuestro límite, pero sí sabemos precisamente donde NO está.

A mí la palabra “límite” no me gusta mucho porque es, valga la redundancia, limitante. Creo que no hay un tope donde una persona pueda llegar, la capacidad humana es grande si se combinan múltiples factores, internos y externos. Y esto es así para numerosas habilidades, de naturaleza intelectual, física y emocional. Por ello, cuando nos conocemos a nosotros mismos en cada nueva experiencia a la que nos enfrentamos, me gusta pensar que no exploramos nuestros límites sino nuestras potencialidades o fortalezas. Podemos decir “soy capaz de esto” “he logrado aquello”. No podemos saber nuestros límites porque no podemos participar en todas las posibles experiencias (implicaría probarnos en todas y cada unas de ellas además en diferentes estados y formas). Sigue leyendo

Correr y ser uno mismo

A veces, la vida te acobarda. Es así, inevitablemente el paso del tiempo y el aumento de responsabilidades van mermando la capacidad de arriesgarse. En muchos de los entornos en los que nos encontramos en nuestro día a día tenemos pocas oportunidades de ser nosotros mismos. En el trabajo más veces de las que me gustaría reprimo las ganas de expresar mi opinión. Porque lo intenté y no me fue bien. Porque con 20 años cuando no tenía hija ni hipoteca era más valiente. Por eso, cuando tengo previsto salir a correr con mis amigos y no ha parado de llover en toda la noche y me despierto pensando en la que nos va a caer ahí arriba en la montaña pienso que estoy deseando, deseando que el agua se lleve toda la cobardía. Deseando que salga la verdadera yo, la que disfruta como una niña corriendo por senderos, rodeada de árboles. Me gusta el riesgo, la aventura. Esa sensación de no saber exactamente qué vamos a encontrarnos. Ahí en el monte, con mi gente, soy de verdad yo. Fluyo. Existo. Soy feliz.

La crónica de la carrera en:

http://granadaultratrail.blogspot.com.es/2012/04/aquarunning-en-sierra-nevada.html

I Campeonato de Andalucía de Snow Running: superar la adversidad

Ayer se celebró el I Campeonato de Andalucía de Snowrunning en la estación de esquí y montaña Sierra Nevada (Granada). Pablo y yo nos inscribimos desde que tuvimos noticia del evento porque contamos con buenos amigos dentro de la organización de la carrera y porque suponía una nueva aventura que afrontar. Yo nunca antes había corrido por nieve, ni había probado las yaktrax (cadenas que se enganchan a las zapatillas para correr por nieve). Es más, no he subido a la estación en todo el año ni para hacer snowboard, pasear, correr, ni siquiera para tomar un delicioso café en alguna de las buenas cafeterías con las que cuenta la estación.

Además, cuando nos inscribimos allá por el mes de febrero yo pensaba ciertamente que para el 14 de abril ya no habría ni nieve y me imaginaba una carrerita por una Sierra Nevada soleada y poco menos que con unas mayas y una camisetita medio térmica. Ay, quien me iba a decir a mí que esta imagen bucólica estaba tan lejos de la realidad…

Poco a poco se iba aproximando la fecha de la carrera y como a mí lo que me gusta es correr kilómetros a ritmo tranquilo yo veía esta carrera como una aventura más que como una carrera en sí ya que los 11 kms de recorrido inicialmente planteados impondrían un ritmo muy alto para mis condiciones físicas actuales. En pocas palabras, yo hasta que no llevo unos 15km no puedo empezar a sentirme a gusto corriendo. Sigue leyendo

Trail running por la Sierra de Parapanda

Cuántos rincones esconde esta tierra para correr!!. Ayer me quedé maravillada por un trail que hicimos por los Montes Orientales de la provincia granadina, concretamente por la Sierra de Parapanda. El punto de salida fue el pueblo de Íllora, un pueblo con verdadero encanto para amantes del mountain bike y del trail running. Todo empezó cuando mi amiga Toñi, ciclista de montaña, me comenta que con motivo del Maratón de BTT que se celebra en Íllora cada año, un amigo hace partes del recorrido corriendo y que si nos apetecía hacerlo este año. Desde el principio me encantó la idea, esa maratón de bici tiene fama de dura por los desniveles y lo técnico del recorrido así que para correr tenía que ser fabuloso, sumándole además el ambientillo deportivo del evento y el encanto de los paisajes. Así que gracias a su invitación y a que se ofreció a cuidar de Maya con Estefa, otra amiga ciclista, Pablo y yo pudimos correr con la guía de Francis, un corredor local amante de los ultras y con dos amigos suyos más.

Nunca había estado por esa zona así que desde el principio estaba como niña con zapatos nuevos, ilusionada y absorbiendo todos los estímulos visuales, auditivos y olfativos nuevos. El día estaba nublado pero aún así las vistas eran espectaculares.

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Reto superado: II Trail Sierra de Huetor

Los runners tenemos muchos motivos para correr, cada uno encuentra el suyo, por ejemplo, hay quien corre por COMPETIR y hay quien corre por CONVIVIR. Y por supuesto podemos hacerlo por ambas cosas. Correr por montaña, requiere grandes dosis del segundo verbo ya que las experiencias en montañas son pura convivencia, con la gente y con la montaña misma. Eso significa para mí correr, fluir por parajes montañosos acompañada de mi gente y de gente con la que comparto esta pasión. Y en cuanto al primer verbo, para mí secundario al primero, lo traduzco en una competición interna con mis propios resultados, traducidos en sensaciones más que en tiempos, mejorar, sentirme cada vez más fuerte, más ligera y más integrada con la naturaleza.

El II Trail Sierra de Huetor se celebró el pasado 25 de marzo, con un recorrido de 25km y 1300m de desnivel acumulado. Era mi tercera participación en un trail. Ya había inspeccionado el recorrido una semana antes con mis compis y amigos del Club Granada Ultratrail y “Los Cualquiera puede hacerlo” pero no habíamos dado con el recorrido oficial de la carrera ya que no dimos con la cuesta de mayor desnivel de todo el recorrido (menos mal, de saberlo, lo mismo ni la repito!!). Esa semana comenzé a incubar un resfriado y además tuve la semana entera con clases por lo que no pude salir a correr ningún día. Sentía que no estaba realmente preparada para la carrera, ni física ni psicológicamente pero sí me apetecía compartir la experiencia y sobre todo me apetecía correr.

Los previos a la carrera siempre me encantan, los nerviosillos del calentamiento, los saludos a la gente, el frío, las idas y venidas al baño, la trenza que le hago a Vanesa, conversaciones sobre desayunos, zapatillas, y todas las cosas que te hacen pasar el tiempo hasta que dan la salida. Y llega el momento, yo esta vez tengo claro que voy a ir sola, aunque también se plantea la posibilidad de ir cerca de Gustavo porque en salidas anteriores parece que tenemos un ritmo similar. Una cosa es lo que planeas y otra lo que sucede.

Al salir cada uno toma su ritmo según sus sensaciones así que comenzamos a correr y me encuentro sola enfrentando el primer kilómetro y medio de subida dura que hace que note los pies dormidos y molestos durante los primeros 4kms (malditas plantillas). La cosa mejora mucho en la primera bajada larga. Mejoran mis pies y puedo afrontar el resto de la carrera con unas magníficas sensaciones. Durante el recorrido me voy cruzando con conocidos y mi mayor alegría llegó cuando me vi a mi compi Manuel (de los GUTs) que hacía la carrera acompañando a su amigo Sergio y me dijo que hacía el resto del recorrido conmigo e intentaríamos entrar juntos en meta. Al principio pensé que no era necesario y le dije que no hacía falta que me esperara (Manuel es un corredor mucho más fuerte que yo, si fuera a su ritmo podría sacarme más de media hora) pero luego inmediatamente pensé que por una vez en la vida aceptara un regalo y le agradecí de verdad el gesto. De todas formas él en esta carrera ya se había comprometido a acompañar a su colega en su primer trail. Con Manuel me fue fácil seguir un ritmo, caminando en los cuestones, trotando en las cuestecillas y volando en las bajadas. Manuel y yo bajábamos como auténticas cabras por los senderos más técnicos. Cerca de uno de los avituallamientos me crucé con mis amigas del Club Ciclista en Femenino Granada que habían quedado para hacer una ruta por allí. Me dio un subidón el verlas que noté una energía extra para correr.

En un momento del recorrido en el que iba por delante de Manuel y Sergio unos metros, con otros corredores no vimos uno de los desvíos del trazado y nos perdimos. Sería por el km 21 aproximadamente. Estuvimos unos 5 minutos perdidos entre los que subimos y bajamos un par de cuestas. Menos mal que la voz de Manuel por arriba me rescató y pude hacer una subida por una trocha y recuperar el trayecto perdido. Una vez que enfilamos el camino correcto hicimos los últimos 3kms a ritmo rápido que nos permitió enfilar la última bajada con mucha soltura y alegría.

Cuando llegamos al asfalto vimos a todos nuestros amigos y familia, Pablo y mi hija como siempre gritando “mami, mami!!” le choqué la palma y enfilamos Manuel y yo la línea de meta hasta entrar cogidos de la mano y con nuestras sonrisas en la cara, y fui feliz, una vez más… El siguiente reto: Sierra Elvira.

Aquí el track:

http://connect.garmin.com/activity/162052341

La humildad de los grandes

Es curioso el azar. La vida está llena de caminos en los que nos vamos cruzando con personas y más personas tejiendo nuestro particular entramado social, nuestro círculo. Las redes en Internet ayudan, eso está claro, pero todavía existe el antiguo método: salir y conocer gente.

En estas reflexiones andábamos en el viaje de vuelta de nuestro último Trail de Cabo de Gata. Porque a veces, además de entrenamientos, senderos, zapatillas, barritas energéticas y demás temas de nuestras “profundas” conversaciones nos sumergimos en temas  menos deportivos.  Salir, conocer gente, ampliar círculos…

Y en una de estas ocasiones, en un concierto de un amigo, éste me presenta a su amigo Raúl Morales, del cual no había oído hablar nunca pero que me cuenta que es un “mákina” del deporte, que corre un mogollón y que además le da a la bici, la piragua, nadar, lo que se le ponga por delante…

Si es un máquina o no, es lo de menos (¡¡pero yo digo que lo es vamos!!). El hecho es que es un super deportista, hace trails de larga distancia (entre otros deportes) y cuando va a las carreras va a por el podium (yo a terminarlas) y es una persona super humilde, cosa que demuestra no sólo por su actitud y simpatía sino por invitarnos a salir a correr con él y guiarnos por una ruta que desconocíamos.

Esta ruta por Los Morrones (no los muñones, ni los muñoces eh Vanesa??) de Sierra Elvira es preciosa y al atardecer sus vistas son espectaculares. Hicimos un tramo coincidente con parte del recorrido del Trail de Sierra Elvira, pero en sentido inverso. Es una ruta técnica para mi nivel pero disfruté como una enana. A medida que subíamos por algunos tramos parecía que iba haciendo surf en lugar de correr ya que los pies se adaptaban a la pendiente en una flexión lateral algo forzada. Hasta ahora, en otras rutas, había tenido esa sensación de parecer resbalar en las bajadas pero aquí en Sierra Elvira encontré más difícil ciertos tramos de subida. En esta ocasión la ruta fue corta, algo menos de 10 km por compromisos personales, pero hemos quedado en que volveremos pronto (sino no se como voy a poder terminar el Trail oficial que son 20km más, que locura!!)

En fin, tengo mucho que aprender y mejorar y tengo mucha suerte de tener referencias tan magníficas tanto con mis compis del club como con personas como Raúl. Mil gracias!!

Fotos: Raúl Morales.

Fin

Correr por montaña

Correr por montaña me apasiona. Ayer estuvimos corriendo 3 chicas del Club Granada Ultratrail por una ruta corta pero rápida y hoy hemos estado, además de nosotras tres, otros miembros del club haciendo un trail por Cumbres Verdes y alrededores del Trevenque de 23 km de distancia y unos 1000m de desnivel positivo. La ruta ha sido espectacular, con muchos tramos de nieve y unas vistas maravillosas. Nuestra sierra nunca deja de sorprenderme.

Si tuviera que describir la felicidad como un estado fisiológico sería precisamente el estado que te embarga cuando tras una carrera como la de hoy, estás a tope de endorfinas y con un hambre increible empiezas a comer y la comida te sabe a gloria bendita (si es que alguien la ha probado alguna vez ;)).

Las crónicas a ambas rutas están en los otros blogs en los que colaboro:

Cuando la superación viene de la pasión y no de la obligación

Los últimos día del año 2011 los pasé haciendo una de las cosas que más me gusta, correr por el monte. El día 29 de diciembre hicimos una ruta preciosa por los alrededores de los pueblos de Olivares, Tózar y Moclín gracias al amigo Er Leon, cuyo recorrido acumuló 14,28 km con una altura ganada de 787 m. Se puede leer la crónica detallada en el blog de Pablo, Traileando.

Dos días después, el último del año, hicimos una ruta por los Neveros hacia el Llano de la Perdiz cuyo recorrido total fueron 20,85 km con una altura ganada de 774 m en compañía de algunos amigos del grupo de los “Qualquieras” (Pablo, Vanesa, Pablo, Luis Ángel, Kike, Javier).

Poco a poco, me voy sintiendo mejor en las rutas con mucha subida, mi punto débil por ahora. Bajar se me da mejor, incluso las bajadas técnicas. Estoy descubriendo mis límites y mis ritmos. Mis pies están sufriendo una transformación típica de corredores de montaña, pérdida de uñas incluidas. Ya he realizado la visita necesaria al podólogo donde me han hecho un estudio de la biomecánica de mi pisada y donde me han hecho unas plantillas a medida para compensar el insuficiente apoyo de la parte media del pie. Por ahora me está yendo bien. El podólogo me recomendó que el primer día no corriera, que las probara andando una media hora. No le hice mucho caso, en realidad ninguno. El primer día las llevé a la ruta de Olivares donde estuvimos corriendo dos horas y media, dos días después las llevé a la de los Neveros-Llano de la Perdiz donde estuvimos algo más de dos horas y media. Hasta ayer, la distancia máxima que había corrido fue una media maratón en Baza tras la cual tuve un parón de 4 años sin correr (por problemas de espalda). Y la distancia mayor en montaña, también hasta ayer, habían sido los 20,85 km de la ruta del día 31 de diciembre que he descrito más arriba.

Y digo hasta ayer porque hicimos una ruta espectacular por lo que yo denomino “El Himalaya Granadino”, es decir, la archi conocida Vereda de la Estrella (Guejar Sierra). Le tengo un cariño especial a esta ruta. La hemos frecuentado en todas las estaciones del año y cada una ofrece un paisaje diferente y a cual más hermoso. Ya sea andando o corriendo es una gozada recorrerla y contemplar la visión de los picos más importantes de nuestra sierra. El recorrido que hicimos ayer guiados por Emilio, presidente del Club Granada Ultratrail, para mí fue especial. No solo por la belleza de sus paisajes y la dureza de la ruta sino porque supuso para mí la mayor distancia nunca corrida: 27,5km y 1.400 m. D+.

Lo que más me fascina es que no me he impuesto metas de distancia ni de velocidad (en montaña te olvidas de los tiempos y es lo que más me gusta de todo). Únicamente me he propuesto salir a disfrutar en buena compañía recorriendo senderos y bosques por los montes y fabulosos sitios que tenemos por aquí. Espero conservar esta enseñanza que me da la experiencia y los veteranos en esto y escuchar a mi cuerpo, descansar cuando lo necesite y salir a correr por el placer de correr para poder seguir haciéndolo siempre.  He aprendido que cuanta menos imposiciones rígidas, mejor (al menos para mí).

Aquí os dejo los tracks de las 3 rutas:

Felices trails!!

La otra cara de Jarapalos: la importancia del apoyo familiar

Y el gran día llegó. Llevábamos unas semanas con la ilusión de “Jarapalos”, el Maratón Alpino que se celebra en la Sierra de Mijas (Alhaurín de la Torre, Málaga). Pablo nunca había participado en un maratón, así que estábamos muy ilusionados y con curiosidad de saber como lo haría, ¿lo acabaría? ¿en cuánto tiempo? La gente de Granada Ultratrail se había organizado para ir el día anterior, dormir allí en unos apartamentos, cenita conjunta y estar preparados y listos para la gran carrera. Así que allí que nos fuimos Pablo, Maya y yo junto con Antonio Luis, Lara y sus hijos, Emilio y Rosario, Vanesa, Manuel y su familia.

Hasta el sabado por la mañana, que Pablo me despertó a las 5:40 (que alegría!!) no había pensado realmente en mi papel en todo este asunto. Porque claro, estoy acostumbrada a ir a las carreras de Pablo para animar y hacer fotos (al igual que él viene cuando soy yo la que salgo en bici o a correr) pero casi siempre suele ser poco tiempo y en zonas donde se puede hacer algo como ir a tomar café, por ejemplo. La cosa en Jarapalos es distinta. Bien distinta. Menos mal que no iba sola, ya que he tenido dos compañeras de fatiga, Rosario (mujer de Emilio) y Lara (mujer de Antonio Luis).

Porque claro, hacer un maratón es algo fuerte, exige un gran esfuerzo y capacidad de sacrificio de los corredores. Pero al contrario que nosotras, ellos tienen 6 horas de recorrido programado, con avituallamientos, unas vistas impresionantes, o sea, “distracción” garantizada…pero, ¿qué me dices de nosotras? eso sí que exige una gran creatividad y capacidad de sacrificio. Llenar ese hueco con algo que hacer no es tarea fácil.

Aquí una muestra de en qué invertí parte del tiempo:


Menos mal que la excelente organización de la carrera había previsto una Carrera Infantil de Orientación para niños con acompañantes. Lara y yo nos apuntamos con nuestras niñas y tengo que decir que ha sido una experiencia maravillosa. Nunca había interpretado un mapa. Siempre digo que me pierdo hasta en mi casa pero he descubierto que no es verdad. Si estás acostumbrada a que te guien, tu cerebro no registra recorridos pero cuando dependes de tí misma, al menos en mi caso, no soy tan mala orientándome. Ha sido un placer recorrer casi 4 km con las niñas buscando balizas. Mi Maya, como siempre, ha estado genial, al igual que Hanna y Oliver. Se han divertido mucho y lo han hecho fenomenal. Además en el último km hemos tenido la oportunidad de coincidir en el trayecto con los corredores más rápidos, los que llegaban a meta en 4 horas y pico. Les hemos aplaudido y vitoreado ya que esto es toda una proeza.


Y tras la carrera de orientación, comer algo, hacer un poco de tiempo fue llegando el momento de esperar a la entrada de nuestros corredores. Si bien yo esperaba que Pablo entrara tras unas 6 horas, me sorprendió un mensaje en mi buzón de voz anunciándome que le quedaban 5km cuando el cronómetro oficial de meta marcaba algo menos de 5 horas. Wow, pensé yo, está muy cerquita ya.

Así que le dije a Maya que se fuera para una zona antes de meta a esperar a su papá mientras yo esperaba con cámara en mano para hacer la foto perfecta. Un equipo de apoyo está listo y preparado. A Maya le hacía ilusión entrar corriendo con su papi y al papi con su hija ¿no? A mí me hubiera encantado ser yo la que entra tras 42 km en un tiempo así y con mi hija de la mano… subidón!!

Concluyendo, ha sido una experiencia muy positiva aunque tengo que decir que extenuante. A pesar de no haber corrido la maratón ir de acompañante exige un esfuerzo nada desdeñable, madrugón, cambio de rutina y no poder desayunar como habitualmente, consecuentemente desajustes “intestinales”, aburrimiento, concentración para no perder a la niña y para hacer fotos, carrerita de orientación por el entorno, comer mal (creo que habré engordado un par de kilos, es lo que tiene comer como un corredor pero sin correr, jeje), un poco de aburrimiento, sueño…pero aún así lo volvería a hacer.

Enhorabuena a los corredores/as de Granada Ultratrail/Cualquieras por acabar el X Maratón Alpino Jarapalos 2011 y enhorabuena por tener unas mujeres como nosotras. Gracias a Rosario y a Lara por compartir conmigo unas risas y chistes cuando hablábamos de lo que significa ser mujer de un corredor y apoyarlo en su pasión.

Fin